Hola, ¿estás bien? Em. Si, de eso mismo te iba a hablar… no quiero que nos veamos hoy… para, déjame explicarte. Cuando todo esto empezó no esperaba que sea así, pero hace unos días que mi mente no deja de pensar en ella, de veras para mi seria menos doloroso si fuera feliz con vos, que sos quien está conmigo, pero no, yo la quiero a ella, no lo elegí ni lo pensé, simplemente pasó, más allá de que ni siquiera sé si ella me considera como… no sé, algo imposible de catalogarse bajo la palabra amigo. Sueño con ella, dormido o despierto, ella siempre esta, siento que con ella la palabra ternura adquiere un significado que simplemente no conocía, sabes de que hablo, siempre decías que sentías eso conmigo, lamento no haber podido decirte lo mismo. El tiempo pasó y cambie por ella y también por mí, me siento cómodo siendo quien soy hoy, lo más gracioso es que tu siquiera me reconoces, pero eso tampoco hace una gran diferencia, me siento bien, conmigo mismo, empiezo a retomar la diversión que por momentos había olvidado lo que era, me permito volver a sentir cosas que contigo solía fingir, estoy disfrutando de la intriga y timidez, siento como que volví a ser el niño que era cuando todavía tenía que pedir permiso, cuando toda mi vida giraba en torno a mi escuela, volví a ser el niño que nunca se fue. Y si, ME ENCANTA, ¿está mal? En mi opinión no, recuperar la inocencia perdida, la transparencia y vulnerabilidad creo que está bueno, no sé que pensas vos… y adivina que… Tampoco me interesa. Cambié a lo que era antes de vos con algunos detalles de lo que fui mientras estabas aquí, y soy feliz. Según me cuentan no estás bien y sentís que me necesitas, pero sé que vas a salir adelante, nada es para siempre y desde un principio se sabía que lo nuestro no sería la excepción, no pienses que no te quise pero tal vez no lo hice lo suficiente para que lo nuestro funcione. Hoy estoy feliz, no estoy con ella, pero sigo pensando constantemente en ella. Supongo te alegrará saber que estoy solo, supongo que algún día tendrás la madurez suficiente para entender mi decisión que no fue tomada de forma egoísta, sino también porque te mereces alguien que este con vos porque te quiera de verdad y no que esté contigo solo para que no te sientas triste, también comprenderás que no tiene sentido alguno que ataques a todo lo que se acerca a mí ya que en todos los casos solo buscan amistad y yo comprendí que solo me siento bien. No te miento, hay momentos en los que necesitaría a alguien a mi lado, pero ese alguien solo podría ser reemplazado por un nombre que lamentablemente no es el tuyo. Así que te haré una última oferta… Tomas mi amistad que desde el principio te ofrecí con la mejor de mis voluntades, esta amistad debe regirse por cualquier tipo de amistad sin ningún tipo de derecho ni cosas raras, o desapareces de mi vida y me dejas vivirla tranquilamente y te esfuerzas por conocer a alguien que de verdad te haga feliz. Elijas lo que elijas, deseo que seas feliz. Adiós.
